viernes, 17 de julio de 2015

El diario de Mr Croft 26

––––•(-••-)•––––Çë§ÂR ––––•(-••-)•––––¾ dice:

La caracola mágica dice: madura.

Cuál es el gusto que tiene la gente de alimentar un perrito para deshacerse de comida y cuando el animalito agarra cariño, lo alejan agresivamente para no volverlo a ver jamás en la vida.

Lo mismo hacen algunos con sus parejas.

Ya no hay respeto por nada. Esto es la supervivencia de la más zorra y el más apitutado. Aunque no suena muy novedoso. Pero lo puedo extrapolar a tantas cosas, que de llevarlo a mi vida me empiezo a indignar y me sale la bilis negra.

Tanto va el cántaro al agua que se termina rompiendo.

Nadie te va a esperar toda la vida.

Los amigos y parejas no son tus padres.

Tener dinero te vuelve estúpido.

Las palabras se las lleva el viento.



Me aburrí de juanitos y lobos.

No más cuentos ni finales infelices, que para compartir con pendex ya crecí con muchos primos y hermanos.


Haremos una campaña para recolectar papel de diario y envolvernos masivamente y así ya no me amargaré más por tonteras.



––––•(-••-)•––––Çë§ÂR ––––•(-••-)•––––¾ ahí se ven...

El diario de Mr Croft 25

––––•(-••-)•––––Çë§ÂR ––––•(-••-)•––––¾ dice:



Me encuentro en una soledad deprimente, pero no de esas que te hacen filosofar sobre la vida, más bien, de las que dan pena ajena.

Es difícil sentirse solo en cualquier parte y con cualquier persona, es un logro. Deberían darme una medalla o una estrellita dorada para lucirla en eventos sociales. Todo esto lo digo como corriente de la conciencia, porque se me dio la gana de escribir a las 3 y media de la mañana.

Más encima me han penado desvergonzadamente. Hola, soy un espíritu y a la mierda todo, voy a joder a Mr. Croft para que deje de lamentarse y ver porno.

Desde que he vuelto a mi casa los dolores de cabeza se detuvieron, aunque no he dormido bien en 3 días y debería tener los ojos cuadrados por el pc y televisión... nada. Cero rastro de cefalea.

No estoy en mi pieza y es agotador porque a mi abuela le gusta tener relojes en cada punto de la casa que sea o pueda llegar a ser observado por sus ojos. El tic tac me está rompiendo las pelotas, pero es parte de la costumbre, aun así te jode. Después de tantos años, he olvidado cuál fue el simpático de mis tíos que le regaló un reloj cucú (de esos que sale un pájaro de mierda a cantar cada hora) y las pilas están malas, así que el sonido es tan penca y horroroso que llego a sentir pena por el pobre animal.

No me molestaría para nada que se abriera la tierra y así desaparecer por siempre.

Estoy indignado, frustrado, decepcionado, acumulado, deprimido y estresado de todo.


Fin.

––––•(-••-)•––––Çë§ÂR ––––•(-••-)•––––¾ ahí se ven...