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martes, 7 de marzo de 2017

El diario de Mr Croft 42

––––•(-••-)•––––Çë§ÂR ––––•(-••-)•––––¾ dice:

Abrí la ventana, corrí la cortina. Nublado.

El cielo gris siempre me ha provocado dolores de cabeza, estoy seguro de que mis ojos son débiles y no soportan demasiado brillo. Es una lástima vivir así: que muchas cosas te provoquen cefalea. 

Debe ser complicado convivir conmigo (no solo por eso).


Una de las cosas que nunca faltan en mi casa es el agua hervida para tomar tecito en cualquier momento. En este caso, un café. Estoy imaginando cómo sería beber algo caliente con la ventana abierta, el cielo sin sol, mirando al horizonte, el mar a lo lejos, pensando en la vida. Algo muy cursi y con Adele de fondo.

Lo sé, "qué tonto", pero cosas así también ayudan. Son relajos para el alma, el corazón, el ser.


Mi idea no pudo llevarse a cabo porque al frente de mi casa hay un taller mecánico y hay un olor a quemado terrible, además, la panadería de la esquina tiene pasado a cebolla unas diez cuadras a la redonda. Otro sueño al basurero.

Tomo mi café en la cocina, solo, prendo la tv para no deprimirme. 

Están dando noticias regionales. No sé de qué hablan, pretendo escuchar y mirar, tomando sorbos  y soplando. En un momento hablaban del cobre y ahora el intendente reclama por falta de seremis.

Me quemé con una gota que cayó de la cuchara directo a mi labio. Es rico sentir dolor de vez en cuando, digámoslo. Nos hace sentir vivos. No, no por masoquismo, claro que, hay dolores y dolores. No entraré en detalles, porque hasta el valor del pasaje de la micro me duele. 

Vi un texto en Tumblr que decía: "Hay que tenerme mucho cariño como para soportarme", no había leído algo tan cierto desde hace mucho tiempo. Soy tan extraño, ni yo me entiendo en ocasiones.

Como ese gato que intenta rascarse y simplemente se golpea a sí mismo en la cara y no deja de hacerlo. Como ese perro que no sabe que su cola es su cola y la persigue. Como muchos otros ejemplos que no escribiré para dejar de humillarme, así que...


Me siento con la necesidad de agradecerle a mis amigos y cercanos el empeño en aguantarme, algún día le diré a cada persona directamente mi pensar. 

Ojalá en un día nublado, con un café.


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sábado, 23 de abril de 2016

El diario de Mr Croft 34

––––•(-••-)•––––Çë§ÂR ––––•(-••-)•––––¾ dice:

No me hablen de pena y rabia, que no hay peores que aquellas que son contenidas, como cuando prefieres callar y apaciguar el llanto con paciencia, engañándote. 
Es triste, además, saber lo que pasa a vista de todo el mundo. 

Ebrio, solitario y estúpido.
A qué juega el inexperto cazador que espantó a su presa, lamentando el error y no siguiéndola por el oscuro camino que le obligó a tomar. A qué juega, sino a ser un niño.

No me hablen de olvidar, que no hay peor recuerdo que un momento no vivido.

Le he dicho adiós al hielo de un corazón negro, a los besos falsos y cordiales, al frío de la muerte y a la infancia interrumpida. 

Ah sí, y a la compañía insípida, a los días lentos y eternos, sin luces ni matices. 

Domingos sin color, viernes grises.

A qué espera el cazador en su jaula dorada, si el ruiseñor ha volado y no regresará si no lo llaman. A qué espera sino al olvido. 

Crear amor para no valorarlo, cultivarlo y mantenerlo. Crear amor para desecharlo. 

Cazador frustrado, deprimido, angustiado. Se hizo anciano el pensamiento, se volvió cálida la amargura. 
Sufría de amor con el alma rota, lloraba despedidas de gente idiota.



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lunes, 25 de enero de 2016

El diario de Mr Croft 29

––––•(-••-)•––––Çë§ÂR ––––•(-••-)•––––¾ dice:

Estaba en un velorio, rodeado de personas africanas y al parecer yo era uno de ellos.
La madre arrodillada lloraba descontroladamente con un cadáver entre sus piernas. Unos cabellos blancos sobresalían entre sus brazos, como un viejo cano inerte y sin respirar, pero no era mayor, era un niño de no más de cinco años.

A nuestro lado, un recién nacido con el pelo blanco y de piel muy oscura, estaba vestido con cientos de collares de perlas del mismo color de su cabello por todo el cuerpo, era el sucesor.

Yo no sentía nada y nada me importaba, quería verte y no me dejaban. El mayordomo, un anciano africano de modales señoriales y muy respetado, era como una perfecta cámara de vigilancia. 

De repente del segundo piso subía una escalera metálica a una habitación de madera en la 
que vivías y tenías cerrado con llave, era un acceso complicado. Diría que no muchos se atrevieron a intentarlo y si lo hicieron, no pudieron entrar, sin embargo, yo logré abrir la puerta y quedarme contigo adentro por tanto tiempo que en realidad se había hecho corto.

Un día lejano de velorios africanos y cabellos albinos, la escalera al cielo se hizo eterna y la puerta ya no abría, no estabas, solo recordaba gritos y rabia acumulada, oculta por mucho tiempo.
Te llamé tanto, insistí y no hubo respuesta. Ahora oía las lágrimas de una viuda cada vez con mayor fuerza, No podía soportar tanta pena, un funeral y tu partida, quería esconderme en lo  alto de la escalera metálica y no tenía acceso.

Desperté pensándote y queriendo entenderlo todo, pero no pude.




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sábado, 25 de octubre de 2014

El diario de Mr Croft 21

––––•(-••-)•––––Çë§ÂR ––––•(-••-)•––––¾ dice:



Un calor intenso sofocó el ambiente, súbito, enervante. No tardó demasiado en notar que era la propia temperatura de su cuerpo que lo inquietaba elevándose rápidamente. Trató de contenerse, pero la exasperación lo llevó a responder con tal firmeza y elocuencia que nadie se atrevió a contradecirle. 

Una mirada preocupada y sincera notaría que algo no está bien y se acercaría. Aunque no siempre se deben abrir ciertas heridas, pues quién se atrevería a nadar en aguas tan profundas y oscuras, a veces torrentosas, pero mudas, sin querer ahogar a otros o a sí mismos en el camino, como una tormenta que ocurre en silencio, nadie la oye venir y no se puede detener o evitar.

Su mente es como un océano que prefiere mantener en calma, pero le cuesta. Siempre habrá alguien que le tire piedras, haciendo que todo se vuelva turbio e inestable. Lo curioso, es que aún cuando pase el tiempo y el mar deje de agitarse, la piedra seguirá en el fondo. Lecciones de vida, heridas de guerra, recuerdos de momentos no muy buenos que servirán para tener mejores experiencias a futuro. Es la visión positiva que debe tener para no perder su sanidad mental, pues si no todo sería descontrol y terror.

Palabras certeras salieron de su boca y aún cuando había logrado imponerse, no era suficiente. Ahora todo le parecía innecesario, el mundo seguía ardiendo... no, era él. Enojado consigo mismo, impotente, prefiriendo no agrandar la situación para no dañar a nadie. Reprimiendo, ignorándose. Otra vez lo mismo.

Buscaba un estallido que fuera casi apoteósico, una catarsis que lo renovara y le devolviera la tranquilidad a su universo, porque se estaba derrumbando y ahogando en su propio océano. 

Hay rabia en él, acumulada, como una olla de presión a punto de estallar.

Hay pena en él, acumulada, pero no sabe cómo llorarla. 




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viernes, 15 de agosto de 2014

El diario de Mr Croft 12

––––•(-••-)•––––Çë§ÂR ––––•(-••-)•––––¾ dice:

¿Cómo podría alguien sentirse mutante?

Inventaba excusas para  quedarse un poco más por si algo pasaba. Afuera golpeaban la puerta y aparentemente estaba todo dicho. Andaba con poca ropa y el ambiente estaba frío, pero no por el invierno, como cuando las flores se van marchitando lentamente. Se lavó las manos y el celular vibró. 


- Mijito rico! 


No supo qué responder, sólo dijo que no estaba acostumbrado a los piropos y quedó mirando como estúpido la conversación. El día había estado nublado hasta ese momento, incluso sus pensamientos. 

- Pucha, te empezaré a acostumbrar.

El sol se asomó y los primeros rayos tocaron su erizada piel. Qué tontera más grande, su corazón estaba emocionado como una quinceañera. Lo peor, pensó,  es que ignoraba las cosas buenas que le decían por andar esperando otras cosas (de otras personas).

- Ya era hora de que salieras, estabas asilado, le dijeron, pero nadie existía en ese momento más que él, su celular y el sol. Caminó hasta el segundo piso de la casa donde no existía una barrera que le impidiera sentir el calor en todo su cuerpo. La energía que recibía no sólo provenía de una estrella, era cariño, emoción. Esbozó una sonrisa. 


«Me siento especial»


Por un momento pensó que esa energía positiva había influido en que las nubes desaparecieran. 

- Qué pendejo, se dijo. ¿Cómo podría alguien sentirse mutante?

Cambiar el mundo por su estado de ánimo le parecía imposible, pero ahora lo comprendía. Aún cuando esté nublado o soleado, lloviendo o granizando, si alguien dice y hace lo correcto contigo, todo es hermoso y hasta ahora, no recordaba lo importante de algo tan trivial como un cumplido. 

"Mijito rico", recordó, y su sonrisa hizo brillar el sol toda la tarde.




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jueves, 1 de abril de 2010

Los Sentidos

––––•(-••-)•––––Çë§ÂR ––––•(-••-)•––––¾ dice:

A saber los seres humanos tenemos: vista, gusto, tacto, oído y olfato, establecidos como “los cinco sentidos” por Aristóteles, sentidos humanos y físicos, pues los que le siguen son extrasensoriales.



 

Desde hace bastante tiempo que podemos sumar cinco nuevos campos sensoriales, no comprobados científicamente, pero sabemos que la ciencia no es la respuesta a todo… hay mucho más allá de lo que pueden ver nuestros ojos.

Según palabras de la mitología griega, budista y Saint Seiya:

El sexto sentido: Es la capacidad que tienen las personas para percibir o intuir, sentir que alguien se aproxima, lo que no se puede sentir con los otro cinco sentidos, predecir lo que puede pasar… presentir, la intuición.


 
El séptimo sentido: He encontrado algunas variaciones en cuanto a lo que se entiende por 7ºsentido, una de ellas según Saint Seiya y la otra por el budismo, la primera dice que es la capacidad para hacer arder nuestro cosmos, exteriorizar la energía, elevar nuestras habilidades al máximo y ganarle a los caballeros de oro jaja, y en la versión más religiosa dice que el séptimo sentido corresponde a la separación cuerpo-mente, el famoso acto del viaje astral, es el sentido del alma, la fuerza que ésta tiene.


Octavo sentido: según lo que pude encontrar en internet hay 3 versiones para éste sentido llamado Arayashiki en japonés (conciencia araya).


1.- definido como la capacidad para entrar conscientes en cuerpo y alma en el mundo de los muertos. Habilidad poseída por los dioses, estar vivo entre los muertos.

(En la serie “Xena la princesa guerrera”, Xena podía ir viva, en cuerpo y alma, a Tártaro y volver. La heroína griega nuevamente abre un tema de discusión sobre su divinidad, ya que sería una semi-diosa al igual que Hércules, al ponerse a Ares como su padre cuando éste se aprovechaba de las mujeres que quedaban solas mientras sus esposos luchaban en tiempos de guerra.)

2.- capacidad para entrar conscientes, en cuerpo y alma después de la muerte física en el mundo de los muertos, valga la redundancia. (Se parece a la primera definición solo que ésta dice que quien posea el 8ºsentido, después de morir seguirá consciente y entrará con su cuerpo y espíritu al inframundo, no dice necesariamente que se logra pasar al otro mundo vivo, aquí dice que se logra solo después de morir.)

3.- En el budismo es la capacidad para levitar. La unión físico-mental que va contra la gravedad y las leyes físicas que permiten al individuo “flotar”. Se da en personas de carácter divino, los iluminados, elegidos, etc.



(En la serie Saint Seiya, sólo los dioses poseían el octavo sentido, alcanzado posteriormente por Shaka , caballero dorado de Virgo, y por los caballeros de bronce.)



Noveno Sentido: Llamado “big will”, la libertad que poseen los dioses para que las cosas ocurran, dominar lo que pasa, ver el futuro o el destino usando todos los sentidos. Es el sentido de la divinidad, el humano que lo obtenga se considera como semi-dios.



Décimo sentido: Según la mitología griega, Zeus llegó a gobernar a los dioses al ser tan poderoso, que desarrolló altamente el noveno sentido, se situó como “rey” entre las deidades, y el por qué no llegó al décimo si tenía todas las capacidades, es simplemente porque no quiso.

Llegar a este nivel de poder significa desaparecer, el fin de su existencia como alma, trascender los límites de la creación, etc.

Se cree que el Big Bang, es obra de quien alcanzó el décimo sentido, tal nivel de energía creó un nuevo universo, alcanzó el máximo nivel de espiritualidad, el poder de la creación (como en el sentido bíblico), la evolución a un nuevo sistema.



 

Es bastante difícil creer desde el séptimo sentido en adelante, ya con el sexto hay declinaciones, pero no podemos creer lo que las definiciones o reglas nos dicen, por ejemplo:

Vemos a una persona santa levitando, no quiere decir por esto que tenga el octavo sentido, si tal escala de valores sensoriales existiese, debería estar fijamente establecida, no por la ciencia, si no que mínimo por el sentido común de todas las personas y que se vea reflejada tras años o siglos de manifestaciones en la vida del ser humano, pero dichas manifestaciones son escasas, por no decir inexistentes y quizás ocultas por grupos, sectas, la iglesia católica, los Illuminati, tu hermana o quien sea que tenga intereses en esto.

En mi caso, según lo que publiqué ahora de lo que leí en internet, creo bastante en el 6º y en el viaje astral del 7º…desde ahí en adelante no clasificaría la levitación como un octavo o ver el futuro en el noveno.

Hay personas dotadas de esas habilidades y no las puedo considerar dioses.



…Finalizando…



Una de las réplicas en contra que reciben estas capacidades extra sensoriales, es que carecen de un órgano, es decir:


La vista tiene a los ojos; el gusto la boca; el tacto tiene las manos (o bien la piel, el cuerpo); el oído las orejas y el olfato la nariz, entonces los científicos no aceptarían el sexto sentido como tal y la cosa entra en discusión, y como decía, si tan difícil es creer que el ser humano pueda llegar a tener seis sentidos, ¿es posible que tenga diez?

Solo ocupamos un 10% de nuestro cerebro, ¿quién dice que el ser humano no podría prever situaciones?, hay mucho que no sabemos, pero entre esas cosas…lo grande que es la mente.




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jueves, 24 de diciembre de 2009

Carta IV: Emmanuel Tapia: recaída

––––•(-••-)•––––Çë§ÂR ––––•(-••-)•––––¾ dice:

Brote de elegía. Catarsis no nata. El baúl de los recuerdos.

Hermano, alguien como yo debería tener una botella de antidepresivos a mano, pero no la necesito. Me siento tan capaz de oscilar anímicamente sabiendo que en algún momento llegaré al estado opuesto, simplemente para darme un poco de aliento y no caer en la dependencia de fármacos. Todo está en la mente. Tú me entenderás, espero.

Dentro de todas las calificaciones que puedo tener, no encuentro una que me describa por completo, entre ellas, la que más me deja vulnerable es ser sentimental. No lo puedo evitar y cada cosa que hago, cada momento que vivo, lo guardo en otra de mis menos queridas características, la memoria.

Me haces falta, pero me convenzo cada día de que volverás y últimamente estoy quedando solo. No soy antisocial, no me cuesta relacionarme, no soy tímido, callado sí, en apariencia apático, insensible y frío, pesimista, autodestructivo, sereno, melancólico, nostálgico, en fin… me carga eso de establecer un día para acordarse de algo, como si el resto del año no pudiera regalarle algo a una persona especial.

Quizás por ese pensamiento infantil, pero no menos razonable, me alejo de tanto “escándalo”, gritos, y felicitaciones, “ah que bien lo hiciste”, “amigo, nunca te olvidaré”, “te quiero”, “eres lo mejor del mundo”.

Me cuesta decir ese tipo de cosas, pero cuando lo hago, siento que no le toman el peso a que YO lo diga, pues no es algo que ocurra muy seguido.

¿Recuerdas nuestras navidades? para mi esa época es una celebración parásita, global, inevitable, corrupta, inexcusable, desvalorizada. Pero estabas tú.

Cuando era chico, lo único que me gustaba de ese día eran los monitos del Cartoon Network que veíamos: especiales de los dibujos con capítulos navideños donde se veía al viejo pascuero tomando leche y comiendo galletas, una cabaña en medio del bosque, paisajes nevados, paz y amor en la tierra, chocolate caliente, monos de nieve, trineos, renos, campanas y la típica fantasía que nos vendían los gringos... aquí no hubo y no habrá nunca algo parecido a eso, no en nuestra ciudad, pero nos gustaba verlo igual.

Vendedores de ilusiones, en nuestro mundo nada de eso era real.
.Considera esto como una recaída, es obvio, soy débil, pero mantengo lo que te contado antes, me voy a levantar y continuaré por los dos.

Te quiero.



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lunes, 23 de noviembre de 2009

había una rosa en mi jardín

––––•(-••-)•––––Çë§ÂR ––––•(-••-)•––––¾ dice:

Todas las rosas son y serán por siempre atesoradas en el corazón de cada ser que se sepa con conciencia de amor, belleza, espontaneidad, o que simplemente se empachan con el encantamiento de una flor, que con sus características únicas, llena todos los espacios necesarios para hacernos olvidar esas pequeñas cosas que no las hacen las flores más hermosas del jardín, pero que sin embargo nos cautivan, nos hacen pensar en ellas por tardes enteras, que nos invaden la mente con su aroma, en palabras simples: nos enamoran.

Esa flor que debo sacar de mi jardín y dejar que crezca en el de al lado, donde espero sea para mejor, pues sé que conmigo hubiera sido la más hermosa entre todas las flores, hubiera crecido de forma libre, y yo hubiera dejado de lado sus imperfecciones y ella las mías, pero no todo puede ser como uno quiere, en el jardín vecino también crecerá libre y no tendrá limitaciones.

Debo buscar otra flor, una que no llene el espacio dejado por la anterior, no plantarla en el mismo lugar que la que tuve una vez. Debo plantarla en un nuevo sitio, para que crezca sin el fantasma del pasado, evitar las comparaciones, no vivir de ilusiones.

Hay bastantes semillas que puedo convertir en la flor de mi jardín, pero ninguna como esa que estoy dejando partir, esa que no quiero que se vaya, la que me mirará desde lejos y que no sabrá nunca o tal vez sí, lo importante que fue para mí.

¡No quiero! podrías ser por siempre mía, lo sabes, reconócelo, sé que lo sabes. Intenta decirme algo, dime tan sólo una palabra, no calles, asiente con la cabeza, susúrrame algo, pero no te vayas o no dejes que yo te deje, sin algo que me quieras decir.

Hay algo en tu mente, mínimo quizás, podrías darte cuenta de lo que siento... confío en tu inteligencia.

Pienso que no importa lo que haga, tu sabrás lo que pudo haber pasado si él no hubiera estado.


––––•(-••-)•––––Çë§ÂR ––––•(-••-)•––––¾ ahí se ven...

lunes, 26 de octubre de 2009

Carta II Oscar Tapia

––––•(-••-)•––––Çë§ÂR ––––•(-••-)•––––¾ dice:

Hermano, el optimismo nunca fue parte de nosotros. Es en tiempos de felicidad, en que la nube negra de mi pasado se vuelve a posar sobre mí, pero esta vez no sólo hizo llover, hoy cayó con truenos y relámpagos.

Es como si todos los intentos y resultados de tu propio esfuerzo nunca fueran suficientes. La mentalidad pesimista y autodestructiva no me abandona, se duerme por un tiempo y despierta cuando menos me lo espero: la frase de un amigo que ignora lo que hice, las conversaciones con ex compañeros, las llamadas telefónicas, mirar hacia “ése” lugar, despertar y ver la mancha del techo…la misma que miré a los 13 años.

No puedo ocultarlo más, necesito conversarlo y no estás aquí. Hermano, callar sólo duerme la agonía, callar sólo enceguece la verdad por un instante, no puedo mentirme a mí mismo, admito lo que intenté hacer, tú lo sabes y no lo dices, no lo quieres reconocer.

Busco estúpidamente en el baúl de mis memorias, donde cada cosa que encuentro me trae tristes recuerdos… maldita conciencia, maldita paciencia, maldita inocencia…maldito yo por haber nacido imperfecto. Perdóname, no quise ofenderte con mi existencia, pero no te preocupes, no volveré a nacer.

Cobardía dices, locura tal vez, todos pensamos alguna vez en lo mismo, la diferencia es que yo lo intenté hacer.

¿Depresión primaveral?... no, esto me da en cualquier estación del año, eso sí que lo reconozco, pero no por eso dejo de ser el mismo de siempre, todos nos cansamos de la rutina, de la sonrisa eterna que finjo diariamente. Hoy fue la excepción, la sonrisa fue seriedad, cayó una lágrima…las echaba de menos.

¿Motivo y causa?, eso no lo sabrás por ahora, aún no me conozco lo suficiente y a ti tampoco, déjame descubrir algunas cosas, entre ellas la vida y la confianza en mí mismo. Perdóname, no quise ofenderte con mi existencia, pero no te preocupes, no volveré a nacer.

Oscar.







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Pensamientos de Oscar Tapia, hermano de Emmanuel.
Todo post sobre los hermanos Tapia, tiene un alto grado de influencia en lo que he vivido, más la aplicación de la literatura darkpoetiana.

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martes, 20 de octubre de 2009

La botella, sus amigas y yo.

––––•(-••-)•––––Çë§ÂR ––––•(-••-)•––––¾ dice:

Todas juntas en perfecta línea, tal cual si fuera la primera fila de un desfile, esperaban ser compradas o hasta fiadas: las botellas de agua.

Estaban puestas en el mostrador junto a los confites, papas fritas, chupetes y al lado de la señora que atiende el quiosco. Las habían traído hace pocos días, recién ordenadas. Una en especial llamó mi atención.

La botella de agua mineral llevaba esperando dos días en la bodega, ahora eran los últimos minutos que le quedaban de vida. Junto a sus amigas, o mejor dicho hermanas, esperaba impacientemente poder saciar la sed de alguien, para así poder conocer el final de su existencia.

Ése día jueves por la tarde se acercaba por primera vez en veinte minutos un comprador, éste las observó detenidamente mientras todas ponían su mejor cara, no se movían, se aguantaban las ganas de estornudar, pero a pesar de todos sus esfuerzos, todo lo que hicieron no fue suficiente. El hombre prefirió comprar una bebida gaseosa, pues son más atractivas y baratas.

El agua mineral recuerda su corta existencia, no sabe cuándo nació: “todo estaba en penumbras… vi la luz cuando me traían a este quiosco, aunque tengo algunos recuerdos vagos de una gran habitación con cientos de mis hermanas, creo que fue un sueño”, afirmaba la botella, que en ese momento dejaba caer una lágrima, o quizás fue sólo una gota de agua que oportunamente recorrió su cuerpo.

En el quiosco, un lugar apartado de la Escuela de Periodismo de la Universidad Católica del Norte, rodeado por una pequeña cantidad de árboles, que a esa hora daban sombra a los perros vagos que circulan libremente por allí, cada vez se iban acercando más compradores, pero nadie quería tomar agua. Las bebidas eran las más solicitadas. 

En el nuevo y al parecer último hogar que tendrían estas botellas, comenzaba a sentirse un aire de melancolía, nadie las quería…¿Quién querría tomar agua, habiendo tantas bebidas de fantasía, con colorantes y endulzantes artificiales? eso mismo se preguntaban todas, que si no fuera por la tapa que tenían, llorarían todo su contenido para acabar ellas mismas con su agonía.

Hacían apuestas para ver quien se iría primero, les servía para pasar el rato, en especial la que había llamado mi atención, ésa botella de medio litro, que me miraba… tratando de convencerme de que la compre, tenía ya un aspecto suicida, se dejaría caer tal vez, esperando que el gas la reviente dejándola libre, o quizás aún no llegaría a ese punto.

Traté de cambiarle el tema, en verdad no tenía sed, y tampoco no la compraría por pena, así que seguí conversando con ella, me habló de la primera vez que venía en camión, de cómo conoció a sus vecinas, de los insultos que intercambiaron cuando pusieron a la caja de jugos en polvo sobre ellas. Aunque uno crea que con el endulzante artificial, los jugos deberían ser unos caballeros, en verdad no es así, ni siquiera el néctar se salva, pero al final, a oscuras y sin saber quiénes eran las desafiantes enemigas que tenían bajo ellas, las botellas lograron dejarlos callados.

El sol tenía ganas de irse a dormir, fue a estas horas que llegaron dos amigas, ambas notoriamente cansadas.Tenían sed, pero no pidieron una bebida light…querían agua.

El sordo, pero para mi, ensordecedor grito de las botellas me sorprendió de sobremanera, tanta alegría, como cuando llega el payaso a un cumpleaños infantil, las botellas estaban a punto de explotar de la emoción ¿Quién sería la elegida?  esto era importante, se sabría cuál sería la primera de ellas en partir… la primera en morir.

Ambas recibieron una botella de agua mineral, pero no salió ninguna de las que estaban en el mostrador, pidieron agua helada, tenían calor. Las jóvenes venían de trotar, y la no elección de las botellas que se creían modelos en el mostrador, causo decepción entre ellas.

Me reí unos minutos, pero después sentí pena por ella, la que había llamado mi atención, la que me habló de su vida, la que gritaba esperando morir, no había sido escogida…decidí acabar con su agonía, así que la compré…me senté y comencé a beber, no estaba caliente…aún se mantenía fresca, sonreía y sollozaba al ser drenada…finalmente se vació, la observé esperando que dijera algo, o que no dijera nada, ahí estaba…inmóvil como debería estar una botella. Deduje que había llegado a su fin, esperé un rato y la seguí mirando, me sentí aliviado en haberla ayudado.

Era tarde y me tenía que ir, así que me paré y la dejé en el basurero, no la tiré, justo cuando me volteo escucho la ovación de las botellas del mostrador. Vuelvo a reír, estoy escuchando a las botellas, pero no me importa, hoy hice algo bueno por alguien.

Seguí avanzando y al dar unos pasos más allá, escucho una voz… venía del basurero, era una voz familiar, la única con la que había estado hablando…al ir caminando escucho: “gracias”.



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Un poco oscura la visión reiterativa del sentimiento suicida de un ser inanimado que pide el fin de su existencia, me suena a suicidio asistido el final de la historia...macabro, pensar que la mente vomita sentimientos que un escritor los debe plasmar en la prosa, y que en mi caso, no tomo el peso de lo que escribo hasta que lo leo terminado, me gusta eso, el tener la libertad para crear lo que quiero sin limitarme a lo que se dirá con el resultado...obviamente en periodismo no puedo hacer lo mismo, pero ese es otro gusto que tengo, y son cosas distintas, en la literatura por ej soy amo y señor de mi propio mundo, no se metan con un escritor, o les destrozará la vida en cientos de formas posibles, la imaginacion no tiene límites...

psycho mode off.

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sábado, 10 de octubre de 2009

Carta I: En la mente de Emmanuel Tapia

––––•(-••-)•––––Çë§ÂR ––––•(-••-)•––––¾ dice:


El fin de la agonía perenne

No creo que sea posible el éxito. Es más profundo el abismo de mi mente que las ganas optimistas de superación, pero las tengo. Lo intento, ante la mirada ajena nada me derrumba, soy el hijo perfecto, el mejor amigo que yo mismo quisiera tener, pero no…
…me caigo y yo mismo me tiro para abajo, que difícil es vivir así, aparentando estar bien y ocultando lo imperfecto de mi vida.

Mi capacidad gregaria va en aumento gracias a los amigos que hoy tengo, los de antes reniegan de mí, desvían la mirada. Soy un susurro, un comentario perdido en sus mentes vacías, o mejor dicho, llenas de…nada.

¿Fue para pasar más rápido el tiempo? no lo sé, hoy eso queda en el pasado. Es un recuerdo que duele, no hay nada más triste en el mundo que sentirse solo, no ser necesitado por alguien, te quita el sentido de estar aquí, sobre todo cuando tenías lazos tan fuertes y que no se cortaban con nada.

Hermano, dan ganas de rendirse, pero la historia de mi vida es más que eso, continuos debates existenciales me atormentaron, pero aún estoy aquí, con la esperanza de lograr lo que quiero, para eso estoy, para ver las cosas mínimas como gigantes y después superarlas y sentirme invencible, eso creo.

Tengo que mencionar que a pesar de todo las cosas no me afectan como antes. Tengo la experiencia de haber sufrido harto, la agonía perenne está perdiendo su inmortalidad, “sufrías por pequeñas cosas”, dirán algunos, pues no todos somos iguales: una piedra en el zapato puede llegar a ser muy molesta, pero gané resistencia y pude desaparecer esa piedra, cosa que no todos hacen.

Ahora recuerdo esas molestias y río al saber que no me detuvieron, y aunque no encontré solo piedras, sino que también rocas… hoy en día una avalancha sería fácil de esquivar, pero espero a que vengan, sé que algunos quieren que no las esquive y que falle al intentarlo… esperen sentados.

La mancha carmesí en la manga de la camisa escolar quedó en el pasado, la mirada temerosa al bajar de la micro, la última gota de agua en la tina del baño ¿sería el fin?...no, claro que no, y espero encontrar a alguien igual, para que sepa que yo también pasé por lo mismo, sé de alguien, pero la conversación quedó inconclusa, espero volver a hablar de eso.

Resumiendo, gracias a todo lo que viví cuando chico es por lo que hoy me puedo sostener en pie. Oscar, las malas experiencias (de cualquier tipo), siempre dejan algo, y sé bien que siempre habrá algo peor, “no hay mal que dure cien años”, siempre hay un mal más grande que el que estas viviendo, y espero encontrar la paz pronto, para eso estoy, para seguir luchando por vivir, por ser necesitado por alguien, por mí, por ti, por todos.

No creo que sea posible el éxito, es más profundo el abismo de mi mente que las ganas optimistas de superación…ya no más.



––––•(-••-)•––––Çë§ÂR ––––•(-••-)•––––¾ ahí se ven...

miércoles, 7 de octubre de 2009

Luz de esperanza

––––•(-••-)•––––Çë§ÂR ––––•(-••-)•––––¾ dice: Dedicado a Jhoseline Herrera...

Carlos se paró al borde del precipicio, solo treinta metros lo separaban de su destino final. Lo único que hacía era recordar lo triste que era su vida para animase a saltar al vacío. Los recuerdos de los golpes e insultos que recibió durante los tres meses que llevaba en su colegio nuevo, porque en el anterior los compañeros se reían de él por ser obeso.

Carlos tiene 13 años, y nunca ha recibido grandes muestras de cariño, su padre trabaja todo el día y su madre los abandonó cuando él tenía dos años. No tiene amigos y en su colegio actual, las burlas van aumentando.

Los profesores no hacen nada para detener esto, no se interesan, a ellos solo les preocupa lo suyo. El amor personal se les ha acrecentado, no conocen el amor por los demás. La gente ha cambiado, para ser persona hay que dar y recibir amor, debe ser un sentimiento reciproco. Carlos, aunque ha tratado de entregar amor, nunca lo ha recibido.

Desde pequeño que está solo, camina solo, almuerza solo y en su casa siempre está solo. Se ha hecho muy independiente en el hogar, pero afectivamente no puede relacionarse, nadie quiere hacer grupos con él…se deprime…se auto-flagela.

Un nuevo compañero ha llegado, del mismo colegio que venía Carlos, lo reconoce y trata de hablarle, pero él se ha vuelto antisocial, ya no necesita que le muestren afectividad. Se siente un caso perdido, la única solución es acabar pronto con esto, no esperar a que llegue la muerte natural, para ser feliz hay que terminar el sufrimiento…una caída libre lo solucionaría, se acercaba el momento, Carlos por fin sería feliz.

El día en que se llegaría a la felicidad y que se terminarían las faltas de amor que Carlos tenía, aparece milagrosamente Andrés, el compañero nuevo. Al reconocerlo al borde del precipicio, lo detiene del brazo y lo bota al suelo, preguntándole por qué iba a hacer una tontería. Carlos le dice que él no tenía nada que hacer allí, que era un estorbo en su camino para encontrar la felicidad y el amor.

Andrés le dijo que él había pasado por lo mismo y que nadie lo quiso escuchar, por eso él quería ayudar a las demás personas para que no pasen por lo mismo que él, y que también estuvo a punto de hacer lo mismo, pero encontró que no era la solución, que el amor, no sólo es el de pareja, también existe el amor fraterno, que un amigo te puede salvar la vida, que nadie está solo, que todos tenemos derecho a ser queridos y a entregar afecto a los demás.

Finalmente Carlos se sentía persona, era reconocido por alguien, ya no se sentía solo, alguien había pasado por lo mismo que él y ahora lo estaba ayudando a superarlo.

Pasaron varios meses y  ocurrió algo que él nunca esperó, se hicieron grandes amigos. El tener a alguien con quien compartir las experiencias, poder crecer como seres íntegros y que pueden convivir con los demás, los transformó en personas muy afectivas y sociables.





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