Mentir es complicado, mentirle a un grupo de personas, aún más.
Recuerdo que las cosas pasaron naturalmente y sin nerviosismo, como si todo lo falso no se hubiera practicado por años. Como si la realidad fuera distinta a lo que se quería ocultar, y lo logramos. Primero, porque nadie dijo nada, debió ser el momento menos oportuno para hacer preguntas, pero resultó y todo fue bien recibido.
Por un momento pensé que era algo cotidiano, que estábamos ahí desde siempre. Lloré, reí y volví a llorar, claro nadie lo notó, pero tuve tantas emociones en pocos días que me sentía vivo y esperanzado. Una vida en 3 días.
Y vivir es sumar, recordar. Llevar el peso del mundo en los hombros, porque el que no olvida, vive más que el que se hace el tonto y sigue tranquilo como si nada, sufriendo en silencio y amargado.
Viví en un mundo tan tranquilo y pasivo que necesitaba a gritos una tormenta, terremotos, cualquier actividad que me hiciera sentir parte de algo, pero no.
La abulia constante se propaga como incendio forestal, contamina, pudre, envenena.
Las cosas pasaron la cuenta, acumuladas. La fecha de vencimiento había pasado hace mucho, así que no dolió, bueno, muy poco en verdad. Fue fácil seguir.
Pocas veces se puede decir que alguien es tu vida, tu mundo... y creo haberlo sentido, si mi corazón no me ha estado mintiendo también a mí. Un mundo muerto a estas alturas, pero sin duda, que donde hubo vida, puede haber otra, porque somos tierra fértil y yo tengo demasiado para dar.
La vida abriéndose paso.
"¿Quién puede decir por qué tu corazón suspira, cuando tu amor se va?
Solo el tiempo.
¿Y quién puede decir por qué tu corazón llora, cuando tu amor se muere?
Solo el tiempo."
––––•(-••-)•––––Çë§ÂR ––––•(-••-)•––––¾ ahí se ven...