-¿Cómo puedes dormir con tanta tranquilidad, sabiendo que te equivocaste?
-Sí, me equivoqué, pero no estoy tranquilo. No duermo bien.
-¿Cómo pudiste dejarme, sabiendo que moría por ti?
-No eras lo que yo quería y necesitaba en ese momento.
-¿Y ahora lo soy?
-No lo sé, quizás, pero no me arriesgaría de nuevo.
-No digo que lo hagas, saber que cabe la posibilidad de que te la juegues es suficiente.
-No lo haría.
-No, no lo harías.
-Estás bien ahora, ¿Para qué?
-Sigues siendo el mismo niño inseguro que perdió lo más preciado por estúpido.
-No seas así.
-Así nunca lograrás nada... muévete, levántate, acércate, arriésgate. No importa si te dicen que no, tu corazón habrá dado un paso honesto, firme. No será un cobarde reprimido que nunca sacó la voz.
-¿Soy un cobarde reprimido?
-Lo eres, lo sabes, y yo no estoy libre de culpa. Es un "juego" de dos.
-¿Lo es aún?
-No, por supuesto que no. Eso lo decidiste tú.
-Me dejas como el malo de la película, tú también provocaste esto.
-Lo hice y lo reconocí en el momento, pero me esforcé el triple por mejorar las cosas y no hubo respuesta. El cansancio, costumbre y rutina me acompañaron hasta el final, hasta que te aburriste.
-¿Y tú, duermes tranquilo?
-No por un tiempo, hasta que le conocí y mi sonrisa fue apareciendo poco a poco, pero una cosa no tiene nada que ver con la otra. Un clavo no saca a otro clavo.
-Yo te veía contento.
-Eres un clavo oxidado. El brillo de otra persona no cubrirá el daño que hiciste. Reparará la superficie y alimentará el alma de esperanza, pero la espina seguirá ahí. Seguramente te pasará.
-Me dediqué a beber, dormir, salir y estar con otros. Tú te volviste aburrido, debes aceptar y reconocer eso, para cualquiera ya no sería atractivo.
-No tengo quince años, quiero hacer cosas distintas, cosas lindas. Por qué es más fácil andar ebrio que salir conmigo a caminar y reír con amigos, jugar en la consola, ir a la playa, parque, ver películas...
-De nuevo lo mismo...
-¿Por qué estás aquí?
-...
-Digo, algo debe haber que te hizo romper el silencio, después de tanto tiempo.
-... es tarde...
-Entonces, no hay nada que quieras decir.
-No se me ocurre en este momento.
-No te preocupes, será.
-...
-Bueno, adiós. Cuídate.
-... adiós.
––––•(-••-)•––––Çë§ÂR ––––•(-••-)•––––¾ ahí se ven...
No hay comentarios:
Publicar un comentario
¿algo que decir?...deja tu correo si eres anónim@ o firma con un nombre :)