Pretendía caminar, pero iba tan acelerado que por poco me encontraba corriendo. "Qué estoy haciendo", me preguntaba. Camino unas cuadras desde mi casa y se hacen segundos, ni idea de lo que pasaba por mi cabeza, sólo me apuraba antes de que cierren el local para comprar el famoso cartón del Loto para mi abuela.
"Esto no puede ser más deprimente", me dije mientras le pedía a la señora que revisara los números.
Afuera hay sol, la típica luz de las cinco de la tarde que me gusta. No quiero estar haciendo esto y lo que se supone que debería hacer, tampoco. ¿Qué piensas, en tu rincón, allí en tu frialdad y soberbia, que escribo de ti en cada momento? ¿que pienso en ti con desesperación? por favor.
El viento me hiela la cara y creo que eres tú pensándome. Negándome (otra vez).
Hicimos un acuerdo implícito de negarnos siempre, qué bueno que hasta ahora se esté cumpliendo porque es una lástima reconocer años de estupidez en confusiones, discusiones y morbo infantil. Usándonos. Explotándonos hasta el punto de rozar el odio. Hicimos un acuerdo implícito de negarnos siempre, qué bueno que hasta ahora se esté cumpliendo.
El viento no me molesta, siento que es una señal que nos obliga a pensar en estar acostados y entregándonos calor. ¿Será necesario? porque "entregar", en sí, consiste en dar parte tuya a otra persona, arriesgando todo lo que somos y siendo propensos al abuso y olvido. Gastas energía, tiempo, calor, tú calor, en alguien que se enfriará rápidamente y buscará otras formas de calentarse, ¿No será tonto? Tal vez una antigua fogata que alguna vez le sirvió, porque sabes que esas son llamas que, aún cuando hechas cenizas, encienden en cualquier momento.
Y ahí te quedas, afuera de un local de lotería con el viento frío en la cara pensando huéas.
––––•(-••-)•––––Çë§ÂR ––––•(-••-)•––––¾ ahí se ven...
No hay comentarios:
Publicar un comentario
¿algo que decir?...deja tu correo si eres anónim@ o firma con un nombre :)