Hoy he vuelto a mi hogar a eso de las 22 horas cuando algodón de azúcar salvaje aparece.
Mi cara igual que siempre, pero por dentro estaba sorprendido, porque saben que no me gustan.
Cuando chico no era fanático de los caramelos, pastillas o como les digan. Pensaba que si comía algo dulce me daría diabetes o tendría caries, así que una manzana confitada o el dicho algodón de azúcar no me los comía ni a palos.
Y ahí estaba yo, un joven y apuesto morenazo (no, eso no), frente a una esponjosa y rosada cosa ensartada en un palo de maqueta. La cosa es que probé la mota de azúcar y me gustó, pero cuando iba por la mitad el dolor de estómago era tellibleh así que nunca más.
Conclusión: estoy doblado en mi cama, con frío, enfermo, solito y esperando a que pase luego la semana.
––––•(-••-)•––––Çë§ÂR ––––•(-••-)•––––¾ ahí se ven...
No hay comentarios:
Publicar un comentario
¿algo que decir?...deja tu correo si eres anónim@ o firma con un nombre :)